¡HASTA SIEMPRE!

Pues parecía lejano hace tres años, cuando los recogía en el patio cargados de nervios, preparados para su primer curso en su viaje por la primaria…y ¡llegó! último día con mis bombones, a ellos les he dedicado unas palabras, no les regalo nada material, espero que lleven algo guardado mio en algún sitio que no pueda tocarse, ni cargarse…

A vosotros, GRACIAS por el trabajo en equipo, por ayudarme a exprimirlos y darme la confianza de sentirlos como míos.

Os aseguro que así lo he hecho, que me han dado quebraderos de cabeza que mis hijos (aún) no me dan,  que me deben alguna que otra hora de sueño y que por supuesto he vivido y disfrutado sus logros en primerísima persona. Si alguna vez he opinado o aconsejado, pasando la linea que separa lo que es una sugerencia, de lo que no lo es. Os pido disculpas, ha sido siempre pensando en ellos.

Dejo un curso cargado de ganas de aprender, de seguir creciendo, con mil curiosidades por resolver y otras mil aventuras por vivir. CUIDÁRMELOS.

Suerte el año que viene, sabéis que sigo a vuestra disposición, aunque sea desde la galería de los chiquitines…

Mil gracias por los regalos, son todos preciosos. ¡Me tenéis fichadísima! ¡GRACIAS!

Antes de acabar, os recuerdo que tenemos una cita el martes 27 a las 9:30 en nuestro aula.

Ahora sí, toca despedirnos:

HASTA SIEMPRE MIS BOMBONES…

¡Que gran viaje este que hemos compartido!, ¿verdad?. Tres años de camino juntos. Ha sido intenso, en ocasiones duro, pero muy divertido.

“Crecimiento”, creo que es la palabra que define nuestro viaje. Habéis crecido física, intelectual y emocionalmente. Tanto vosotros, como yo.

Cada uno de vosotros me habéis aportado miles de vivencias que, no dudéis, guardaré como valiosísimos tesoros.

Los momentos difíciles, complicados, los dejo en el olvido para que se confundan con la luz que fluye de cada uno de vosotros, aunque en ocasiones no seáis capaces de ver lo intenso que es su brillo.

Recuerdo el primer día que nos encontramos, tan chiquitines, con tantos miedos… Empezabais la etapa de primaria, ¡de mayores! Normal estar nerviosos. Menuda responsabilidad, ¿no?, pero se adivinaba en vuestros ojos ilusión, fuerza, ganas… Y éstas, nos han acompañado siempre durante nuestro viaje, con pequeños altibajos (como ocurre en todas las relaciones).

De aquí nace el cariño y el amor más incondicional, el ser capaz de ver lo auténtico del otro, sin hacer caso a prejuicios o informaciones superficiales. Me quedaré con esto y os guardaré siempre en mi memoria.

Espero que sepáis perdonar mis torpezas, mis enfados y mi, en ocasiones, falta de paciencia.

Son muchas horas de convivencia y, a medida que crecíais y que los retos se hacían mayores, ésta se hacía más complicada por las exigencias impuestas. Parece que cuando avanzamos en la vida todo debe pintarse de seriedad y ceños fruncidos. Espero que esto no os ocurra a vosotros.

No perdáis la espontaneidad, la alegría, ni la capacidad para sorprenderos, para ver cada momento con ojos nuevos, porque ésta es, en mi opinión, la mejor forma de afrontar la vida.

Luchad por vuestros sueños con esfuerzo, perseverancia y paciencia. Conseguiréis lo que os propongáis con este lema por bandera. YO SÉ QUE PODÉIS.

Y cuando os encontréis perdidos, cansados o decepcionados, recordad que son sentimientos igual de válidos que los llamados buenos y, simplemente, debéis sentirlos y buscar el por qué de ellos, seguro que os enseñan algo…

Poco me queda por deciros… Un GRACIAS inmenso, pues me siento muy orgullosa de vosotros y de nuestro viaje; y un HASTA PRONTO, porque aunque hoy abrís vuestras alitas para volar alto, yo os estaré esperando por si queréis pasar a recoger una sonrisa o un cálido abrazo.

Os quiero, hoy y siempre…

Carmen.

¡A VOLAR BOMBONCETES MÍOS!