Viernes 21 de junio de 2019

Pues llegó, último día…parecía tan lejano cuando os recibía hace dos años sin casi poderme ver los pies jajaja.

Poco hay que decir, que no os haya dicho durante este tiempo, pero creo que no puedo dejar de volver a decir GRACIAS.

Gracias por el trabajo y el compromiso. Porque sabéis que juntos es mejor y hemos sido el mejor de los equipos.

Gracias, porque me he sentido apoyada, respaldada y querida. Muy querida. Y todo esto facilita mi trabajo ¡y de qué manera!

Cómo no, os pido disculpas si en alguna ocasión me he equivocado o habéis pensado qué mi decisión no ha sido la acertada, os aseguro que siempre ha sido pensando en ellos.

Os espero el miércoles 26 a las 9:30 en el aula, último encuentro. Aunque sabéis que quedo a vuestra entera disposición, no dudéis en contactar conmigo si me necesitáis.

Termino con la carta que le escribí a mis aventureros, creo que es la mejor forma de cerrar el blog.

Feliz verano familia, descansad y disfrutad de nuestros pollitos, porque aunque crezcan, en mi recuerdo serán esos bomboncetes pequeños con ojos de ilusión que se enfretabana por primera vez a la primaria.

 

Junio de 2019.

Queridos aventureros:

Quisiera deciros tantas cosas… Aunque estoy segura de que ya las sabéis todas.

GRACIAS por regalarme todos los días vuestra sonrisa, por compartir vuestro tiempo conmigo, por confiar en mí. Porque, sin querer, nos hemos convertido en confidentes y amigos. ¡Cuántas cosas me habéis dado sin daros cuenta! Las guardaré como tesoros y no habrá pirata que las pueda descubrir. Porque son, y serán para siempre, nuestras.

GRACIAS por el respeto y el cariño. Por cada vez que se os ha escapado un “mamá” para llamarme… ¡Qué importante me habéishecho sentir!

GRACIAS por las risas y los enfados, porque hemos aprendido de todo ello.

Ahora que vuestro camino se separa del mío, deseo de corazón haberos acompañado bien, haberos mostrado el camino cuando había niebla, haberos sabido alentar e impulsar para saltar esa piedra que había en medio y haberos sabido transmitir la importancia de pararse a jugar con las flores que crecen en las orillas. Ha sido un camino maravilloso. Gracias por haberme permitido recorrerlo con vosotros. ¡Qué suerte habernos disfrutado tanto!

Ahora que vuestras alas se abren para volar más alto, os deseo toda la fuerza del mundo para que sepáis sacar toda la confianza que tenéis dentro. No olvidéis nunca estas palabras: “CREE EN TI. TÚ PUEDES”, porque lo habéis demostrado muchas veces. Dad siempre lo mejor de vosotros y “hagáis lo que hagáis, hacedlo bonito”. Porque no elegimos las cosas que nos pasan, pero sí elegimos cómo afrontarlas. Ya sabéis que el esfuerzo es la clave…

Ahora que no os voy a ver todos los días, sólo me queda deciros que estoy tremendamente orgullosa de vosotros, de todo lo que hemos conseguido, que os quiero (de aquí a la luna y vuelta), y que si volvéis a necesitarme no dudéis que os estaré esperando, en la clase de los pollitos pequeños donde reviviré aventuras por las que algún día pasamos juntos.

Hasta siempre, aventureros míos.

Os quiero mucho,

Carmen.